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Cómo mejorar la sociedad en la que estamos

Uno de los principios por los que se rige mi vida dice así:

Si te giras para mirar el pasado, pierdes de vista el futuro

Se trata de enfocarse hacia lo que podemos hacer en lugar de lamentarse por lo que pudo haber sido o lo que no hicimos. 

Esta frase tiene una excepción, obviamente. Hacia el pasado conviene mirar el tiempo justo para sacar conclusiones de lo sucedido, pero nada más. Sería como decir que hacia atrás solamente deberemos ir el tiempo justo para coger impulso y poder saltar el siguiente listón. Una vez hecho esto, no vale la pena estar más tiempo con la cabeza girada porque a donde realmente debemos orientarnos es hacia lo que nos queda por vivir

¿Qué podemos hacer? ¿Cómo podemos mejorar nuestra vida y la de nuestro entorno? No olvidemos que mejorando lo nuestro, mejoraremos una pequeña parte de la sociedad en la que vivimos. A esto, precisamente, es a lo que quiero dedicar el artículo de hoy. ¿Podemos poner nuestro granito de arena para lograr una sociedad mejor?

Indígnese, coño !!!

Claro que sí. Indígnese. Cabréese. Proteste. No se quede impasible ante las cosas que no le gustan. Haga lo que esté en sus manos para cambiar lo que no funciona bien. Eso sí: indígnese "con sentido común" ¿Que quiero decir con esto? 

Es sabido que nuestros pensamientos condicionan nuestras emociones y nuestro comportamiento. Si nos enfocamos a pensamientos negativos (indignación) veremos como afloran emociones del mismo signo (ira, tristeza) y como nuestro comportamiento se vuelve pasota y nos invade una enorme sensación de impotencia. Y lo que es peor; la sobreexposición continuada a estas emociones negativas va a tener secuelas en el estado físico, no sólo en el anímico. Podremos padecer malestar de estómago, quizá alguna úlcera, psoriasis, quizá nos comience a caer el pelo, podríamos incluso desarrollar un tumor, etc. Todo esto está comprobado científicamente. 

La crisis y los percebes benz


Vayan por delante dos cosas. La primera; creo que las personas son libres de hacer lo que les venga en gana con el dinero ganado honradamente con su esfuerzo. La segunda; creo que la vida vale la pena cuando uno disfruta del fruto de su trabajo y se permite un lujo de vez en cuando. La vida no debe ser una penitencia para nadie.

Dicho esto, voy a reflexionar sobre las consecuencias de algo muy criticado en esta sociedad: vivir de puertas afuera, de apariencias. Relacionaré esta actitud con el mundo de los negocios y, en particular, con la crisis que estamos atravesando. Me pongo a ello.

La matriz de la confianza


Partiendo de una frase muy manida que dice que la confianza es la clave para remontar situaciones complejas (como esta crisis), voy a presentaros una matriz para testar en qué nivel de confianza o autoconfianza estamos. Las variables son bien sencillas: confianza en nosotros mismos frente a confianza en los organismos públicos, aquellos que -al igual que nosotros- también tienen capacidad para tomar medidas que nos ayuden a salir de ésta. Del cruce de las variables nos resultan los cuatro cuadrantes siguientes:

Las crisis provocan...





La introducción al artículo de hoy podéis verla en las diapositivas que se adjuntan, que quedarán permanentemente visibles en el lateral de este blog. Mi objetivo ahora es dar respuesta a las preguntas finales que a continuación os transcribo:

  • ¿Por qué, ante las situaciones complicadas, reaccionamos usando nuestros instintos más primarios? (instinto de supervivencia = atacar, huir, quedarse paralizados)
  • ¿Hasta qué punto estamos educando a las personas para que aprendan a adaptarse a las circunstancias en lugar de reaccionar contra ellas?
  • Al sobreproteger a nuestros hijos, ¿no estaremos inhibiendo su capacidad para dar respuesta a sus problemas futuros?
Si tuviéramos conocimiento científico al respecto, el saber acumulado sería la herramienta principal para hacer frente a momentos tan críticos como el actual; pero dado que lo excepcional de la situación no nos permite encontrar ejemplos similares en el pasado que sirvan de base para orientar nuestra acción, ¡¡debemos improvisar respuestas!! En consecuencia, podemos afirmar que ante coyunturas tan complejas, lo más importante para resolverlas eficazmente es la ACTITUD que tomemos como individuos, que tendrá su traducción a nivel agregado moviendo a la sociedad en un sentido y otro según el grado de acierto que tengamos.

No reconstruiremos usando escombros


Les pediré que se imaginen cómo podría ser una ciudad construida hace cien años, esto es, con los materiales, las herramientas y las técnicas existentes por aquel entonces. Parece de sentido común pensar que, aunque seguramente no fuera una ciudad plenamente confortable a día de hoy y con toda probabilidad estaría obsoleta en algunas cuestiones, sus habitantes podrían vivir en ella aceptablemente bien y sin mayor problema. Lo que quiero decirles es que, a pesar de la obsolescencia que el paso del tiempo provoca en las construcciones, eso no genera que las cosas se vengan abajo o queden inservibles. Para que esto sucediera, tendría que acontecer algún dramático suceso que pusiera a prueba los cimientos de los edificios, como podría ser un terremoto de una magnitud hasta ahora nunca vista.

¿Qué es un banco en España?


Conozco el caso de una persona que decidió emprender su propia aventura empresarial para salir de la situación de desempleo en la que estaba. Desde el punto de vista de la sociedad son muy de agradecer este tipo de iniciativas; recordemos que los parados que se convierten en autónomos son personas que salen de la clase "pasiva" (receptores de ayudas del Estado) y se convierten en generadores de riqueza y actividad para el país, algo de lo que estamos muy necesitados.

En sus inicios, este emprendedor necesita financiación para poder adquirir los bienes productivos con los que desarrollar su nueva actividad, y es aquí en donde empiezan los problemas. Acude a su entidad bancaria "de toda la vida" y le ofrecen el préstamo que necesita al 9,5% de interés. Escuchando esto, me surgió la siguiente pregunta: ¿qué es un banco en España?

Se acabó el empleo. Crea tu profesión.


¿Qué hace un español cuando gana un importante premio en una lotería? Comprarse una casa (o cambiar la actual), un coche, irse de vacaciones...; ¿y qué hace un Mexicano cuando recibe una importante suma de dinero? Montar una empresa.

Perdónenme, les voy a hacer reflexionar profundamente


Hoy asistí a una conferencia sobre superación personal y allí tuve conocimiento del caso más sobrecogedor de amor hacia un hijo que jamás había escuchado; ese amor llevó a una persona a realizar proezas que son imposibles de explicar desde la lógica y únicamente se justifican por la energía que aportan las emociones. Mi mensaje de hoy va a ser un emotivo video y una pregunta: ¿estás realmente seguro que no puedes lograr todo lo que te propongas, por muy sobrehumano que parezca? Vean el video y aporten su propia respuesta.



Un cordial saludo

Desempleo juvenil y empresas


Al hilo de la nefasta noticia sobre empleo publicada ayer, quisiera hacer una reflexión sobre el espinoso asunto del paro juvenil, que en nuestro país ronda el 45%. En contraste con esta noticia, siempre se nos recuerda que tenemos la generación de jóvenes mejor preparados de la historia y se lanza el lamento de tener que asumir que todas estas capacidades tengan que desarrollarse en el extranjero ante la falta de salida profesional en el propio país. Dicho de otro modo, estamos formando a personas muy valiosas con el dinero de todos cuya valía profesional luego es aprovechada por las empresas foráneas. ¿Qué está pasando aquí?

Gestores incompetentes y morosidad (II)



Ayer les hablaba de lo penoso que me resulta observar como muchas empresas están abocadas al cierre, no por culpa de una mala gestión, sino por decisiones demasiado "alegres" de unos gestores públicos que ahora, para colmo, se echan las manos a la cabeza y se lamentan por como van las cosas. Les decía que hay muchas empresas que tienen serios problemas de viabilidad por culpa de sus altos índices de morosidad, siendo la Administración Pública (en todos sus estamentos) quien no paga las facturas. Seguiré con mi disertación.

Gestores incompetentes y morosidad


Las empresas suelen ir al cierre por dos problemas: escasez de ventas y/o dificultad en los cobros. La escasez de ventas se explica mayoritariamente por errores estratégicos o de gestión, esto es, no haber sabido "leer" el futuro y anticiparse a los mercados proveyendo los productos-servicios que estos demandarían, o no haber sabido trazar un plan de ventas acertado y haberse dejado "comer" por los competidores, más ávidos en la captación y fidelización de clientes. Frente a estos problemas se requiere un replanteamiento interno basado en dar respuesta a estas cuestiones:

Año nuevo, proyecto nuevo

Os he tenido abandonados, lo reconozco. Y me siento molesto por ello. Hace algo más de un mes que me tomé un periodo de reflexión para repasar el camino andado y madurar mis objetivos y proyectos para 2012. Con el año nuevo toca volver a andar, y uno de mis propósitos es retomar la actividad en este blog. Se lo debo a todos esos lectores que puntualmente siguen mis publicaciones, a quienes pido mis más sinceras disculpas por al abandono temporal al que les sometí.

A partir del lunes habrá artículos nuevos y también... ¡¡un nuevo proyecto!! Confío que este 2012 sea una año tremendamente ilusionante para mí y para todos los que me leen.

Un fuerte abrazo

No hemos sido los primeros, pero seremos los mejores


Steve Jobs pronunció esta frase en 2010 y reflexionando sobre ella quiero rendir un homenaje a un genio de nuestros tiempos, una persona capaz de generar nuevos productos para hacer de un modo más simple las cosas que ya veníamos haciendo de toda la vida: comunicarnos e interaccionar con los demás.

Homenaje a la gente inteligente.

¡¡Increíble!! Después de haber recibido cientos de correos "P.I." (para imbéciles), por fin aparece uno que me arrancó una sonrisa y me hizo reflexionar. Hoy quiero compartirlo con ustedes, porque además creo que les hará pensar sobre lo simple que puede ser resolver algunas cosas, sin tantos gastos ni tantas tonterías como hacemos muchas veces. Son propuestas hechas por gente inteligente, que piensa, y quiero que sea también un homenaje a todos esos talentos "ocultos" que trabajan en las empresas sin que nadie les valore por las soluciones "prácticas" que aportan. Antes de dejarles con los tres historias, les diré que el encabezado reflejaba que se trata de historias reales. ¡¡Qué las disfruten!!

Tener clientes y no poder venderles

Sabemos que las empresas lo pasan mal cuando baja el número de clientes y que algunas de ellas llegan a quebrar por no tener a quien vender sus productos. Podríamos pensar, por ejemplo, en muchas empresas del sector de la construcción o del automóvil, que bien sea por la falta de crédito a los clientes o por las reticencias de éstos a comprar ante tanta incertidumbre, están teniendo serios problemas de viabilidad.

Ahora bien, ¿es posible estar abocado a la quiebra a pesar de que los clientes siguen con ganas de comprar? Pues sí, y realmente hay algunas grandes empresas que en estos momentos están pasando por esa tesitura; la explicación viene del lado de la distribución y no directamente de la promoción al cliente. Veámoslo.

La toma de decisiones: torear de oído.

Mi artículo de ayer dio pie a un comentario en Linkedin en el que una compañera de red -Carolina Calvo- se preguntaba por qué las empresas se preocupan tan poco por las competencias y habilidades personales y sí lo hacen por otras cosas que, aparentemente, no tienen tanta trascendencia. La respuesta es difícil de encontrar, pero haré alguna reflexión al respecto.

Lo primero que se me ocurre es que en nuestro país se “torea mucho de oído”. Esta expresión se aplica cuando un torero pone toda su atención en los aplausos y abucheos del público para acomodar sus pases a lo que pide el tendido. Si el tendido aplaude, el torero repite la suerte. Si comienza a oí abucheos, cambia hacia otro pase diferente. Dicho de otro modo, el torero hace lo que le dicta el público y no lo que él cree que tiene que hacer.

Análisis empresarial de las elecciones municipales

Sí, ha leído bien. Lo que pretendo hacer hoy es analizar lo acontecido en el día de ayer desde un prisma “empresarial” y no político. A ver si lo consigo.

Lo que quiero hacer, en esencia, es comparar la gestión del PSOE y sus consecuencias con lo que sucede en el mundo empresarial; verá como hay muchas más similitudes de las que cualquiera podría pensar de antemano.

Todos sabemos lo que sucede cuando una empresa privada está mal gestionada. Si sus productos no responden a las necesidades de los clientes, éstos dejan de comprar, la empresa deja de recibir ingresos y, con el tiempo, vienen las consecuencias: “adelgazamiento” de la empresa y despido del personal.

EL PROBLEMA DEL CRÉDITO (I)

Hoy quiero usar este foro para dar mi visión particular del enorme problema de acceso al crédito que padecemos en este bendito país, y -sobre todo- dar ciertas orientaciones a las PyMES para que puedan abordar este peliagudo asunto con mayores garantías de éxito a la hora de negociar con las entidades bancarias.

EL PROBLEMA

Para mí, los causantes de esta situación que padecemos son tres y por este orden: las autoridades monetarias, las entidades de crédito, los directivos poco ortodoxos y disciplinados. Vamos por orden:

  • Las autoridades monetarias son los primeros culpables por aplicar unas políticas demasiado laxas y permisivas, inundando el mercado de las ingentes cantidades de dinero que luego causaron los problemas que todos conocemos. Los estudiosos de la economía sabemos que mediante los tipos de interés, las autoridades monetarias fomentan el consumo (bajando los tipos y dando acceso a dinero “barato”) o controlan el IPC (subiendo los tipos y retirando “circulante”, restringiendo el crédito). En épocas pasadas hicieron lo primero con demasiada ligereza e imprudencia.
  • Los bancos.- ante tanta oferta de dinero que se generó, los bancos fueron los responsables de administrarlo y hacerlo llegar al usuario. No se “cortaron ni un pelo”. Recordemos esa etapa en la que nos llegaban a casa esas cartas de las entidades en las que nos animaban a retirar dinero con cargo a la tarjeta de crédito (15.000€, 20.000€) y devolverlo en cómodos (?) plazos. O recordemos también la facilidad con la que uno iba a pedir un crédito determinado y el banco nos sugería que lleváramos todavía más del que necesitábamos, para poder así -de paso- cambiar el coche, renovar la cocina… En plan irónico diré que cuando negociábamos con un director de un banco, la conversación concluía en dos minutos con la pregunta: “¿se lo envuelvo o se lo lleva puesto?”. Y ya nos íbamos del banco con el dinero fresquito en la mochila.
  • Los directivos poco ortodoxos.- ante tal ofrecimiento de crédito, muchos empresarios se dejaron caer en las garras de la banca y aprovecharon las ofertas para cambiar las furgonetas, renovar los equipos informáticos, ponerle un cochazo de leasing al empresario, etc. La prudencia en el endeudamiento pasó al olvido y los ratios de dinero ajeno en las cuentas de las organizaciones se elevaron considerablemente, hasta que todo cambió de repente.

LAS CONSECUENCIAS.

Como no hay verano que dure toda la vida, cuando estábamos bien calentitos disfrutando del sol nos pilló el pleno y crudo invierno, casi sin darnos cuenta. Y lo malo es que a esos empresarios imprudentes el frío les cogió sin ropa de abrigo, felices, pensando que el sol no se iría nunca. Pero se fue. Y entonces aparecieron los problemas para devolver todo ese dinero de más (mucho de él, innecesario) que habían pedido, bien por imprudencia, bien por presión del querido director de su entidad. Los créditos había que seguirlos pagando a pesar de la merma de ingresos derivada de la bajada de consumo y, para colmo, los bancos no querían oír nada de refinanciamiento de la deuda. Había cambiado el clima y no se hacían excepciones. Antes te invitaban a tomar el sol y ahora no quieren saber nada de tus problemas de frío.

¿CÓMO AFRONTAR ESTE PROBLEMA?

A este asunto dedicaré el próximo artículo, viendo que el de hoy se me está quedando un poco denso. Lo que contaré es cómo afrontar este problema desde el punto de vista empresarial, porque si bien es cierto que las condiciones para el acceso al crédito son mucho más duras, también es cierto que sí se sigue prestando dinero. Menos, pero se sigue prestando. Hay que ver la manera de entrar en ese “selecto” grupo que sí consigue financiación, y para ello es conveniente entender ciertas cosas muy lógicas del funcionamiento interno de las entidades. Ese será el tema de mañana.

Un fuerte abrazo

Firma SBS

P.D.: quiero aclarar que esta es mi visión particular de los hechos, a la que llegué como mero observador de la realidad. Seguramente sea cuestionable y refutable, y estaré encantado de escuchar otras versiones posibles.

LOS BURÓCRATAS DE LA EMPRESA PRIVADA

Esta semana vino por Vigo un gran amigo que hacía tiempo que no nos veíamos y, como es pertinente, compartimos una larga charla mientras degustábamos unas sabrosas viandas. Aproveché para comentarle el sucedido que ya conocen (ese en el que las empleadas no atienden solicitudes de presupuestos “porque les da mucho trabajo ponerse a ello”, mientras sus jefes viven ajenos a la pérdida de clientes que se deriva de tal pasotismo).

La frase que me dijo me impactó realmente y quería compartirla con todos ustedes. Vino a decirme que en el mundo actual, los que menos trabajan son los empleados mientras que los que se “matan” por sacar adelante el negocio son los jefes. ¡¡Curioso!! Rompe el paradigma que todos tenemos en mente sobre la relación profesional jefe-empleado.

Todos teníamos la idea contraria: ser jefe otorga una serie de privilegios en cuanto gestión del tiempo. Es cierto que es muy difícil trazar límites entre tiempo de ocio y tiempo de negocio, pero al margen de esto, se supone que los jefes tienen más libertad para decidir cuando entran y cuando salen de la empresa. Por contra, tenemos la idea de que los empleados son unos “esclavos” de sus superiores y que sus horarios son tan rígidos e irracionales, que muchos de ellos acaban “calentando la silla” mientras esperan pacientemente la hora de salir.

No negaré ni afirmaré el cumplimiento preciso de estos estereotipos, que de todo hay por el mundo adelante. Lo que me llama la atención es comprobar cómo muchas empresas son como “submarinos parcheados”, en los que el capitán se afana por hacerlo flotar mientras los marineros viven felices dejando abiertas todas las vías de agua.

Este es el caso de los comercios de los que hablé la semana pasada. Empresas que su propietario trata de mantener a flote, con esfuerzo y sacrificio personal, mientras los empleados tan solo esperan su nómina de fin de mes haciendo lo mínimo posible para cobrarla. En resumen, ¡¡una falta implicación insultante!!

Y vuelvo al origen del problema. En una antigua conferencia que impartí titulada “como fortalecer una empresa para superar situaciones críticas” defendí la idea de que todos los empresarios deben tener un mínimo conocimiento de gestión de los recursos humanos, aunque su empresa sea una pequeña pyme con dos o tres empleados. No saber motivar, no saber remunerar o no saber seleccionar personal acaba como estamos viendo: con la entrada de “funcionarios” en la empresa privada, personas a sueldo fijo que son insensibles a la coyuntura actual de quien les paga la nómina y que, además, buscan hacer lo mínimo posible para no tener problemas. Y punto.

La verdad es que da pena que las cosas funcionen así en ciertas organizaciones. Y peor es que estas situaciones no se descubren nunca, o si se hace, suele ser demasiado tarde. Cuando a uno le van mal las cosas lo sencillo es echarle la culpa a causas externas (¡¡bendita crisis!!, qué gran excusa para muchos males) sin pararse a revisar qué es lo que está sucediendo internamente y cómo solucionarlo antes de que ya no tenga remedio. No lo olviden: la ignorancia y la dejadez de funciones es la causa más frecuente de la quiebra empresarial. No vale de nada aplicarse en hacer flotar un submarino si no conocemos qué están haciendo los marineros dentro con las vías de agua. ¿Mirar para ellas? ¡¡Así nos va!!

Un abrazo

Firma SBS