Diseñar y construir; dos cosas diferentes.


Diseñar y construir son dos cosas diferentes que a veces mezclamos peligrosamente, sobre todo cuando lo que estamos echando a rodar es una empresa. Para comprender perfectamente la idea que quiero transmitir, llevemos nuestra mente al sector de la edificación. Ahí están muy marcados ambos procesos, sus tiempos y los profesionales que los ejecutan. Antes de levantar el primer pilar, el promotor de la casa se reúne con unos especialistas a quienes les explica lo que tiene en mente hacer; los técnicos aplican sus conocimientos, le dan forma a la idea y asesoran sobre cuestiones legales y otros formalismos que es necesario contemplar. Únicamente cuando la idea ya está totalmente perfilada y están pulidas todas las imperfecciones que fueron apareciendo, se comienza la construcción "física" del edificio.

¿Y en el mundo empresarial? ¿se hace lo mismo? La respuesta más general es que no, aunque hay honrosas excepciones. Muchas empresas se comienzan a construir al mismo tiempo que se diseñan, esto es, se parte de una idea principal que está en la mente de su promotor y sobre la que apenas se dieron unos pocos pasos para ponerla en marcha, y ya se empiezan a pedir licencias, contratar servicios... a construir, en una palabra. Las imperfecciones se corrigen sobre la marcha, no sobre el papel. Cuando aparece algo que no se preveía o alguna contingencia no contemplada, se toman las medidas oportunas para solventarla. ¡¡Parches!! No es de extrañar, por tanto, que el resultado final salga un tanto diferente al que queríamos, que la cosa se nos haya ido de presupuesto, o lo que es peor, no seamos plenamente capaces de controlar y gestionar todo lo que allí fuimos metiendo de modo improvisado. Una "casa" así construida puede caerse con facilidad cuando lleguen las inclemencias del tiempo, tal y como está sucediendo con muchas empresas de ahora, una vez que la situación económica se torció duramente.

Una de las propuestas de valor que nos marcamos los socios-promotores del proyecto www.creatumodelodenegocio.com es diferenciar claramente las fases de diseño y construcción de una empresa. Ambas requieren procesos y tiempos diferentes, que no pueden mezclarse o acometerse simultáneamente. Estamos convencidos que la construcción solo tiene sentido una vez que hayamos diseñado toda la estructura, la hayamos ajustado a los gustos del emprendedor y tengamos la certeza de que la idea es económicamente rentable. En esa fase previa a la construcción -que nosotros llamamos "de diseño"-, trabajamos sobre el papel tratando que las imperfecciones y los ajustes afloren en la "simulación", sin más coste para el promotor que los derivados de esa jornada de asesoramiento. ¿Coste o inversión? Desde luego, inversión. Y si no que se lo pregunten a todos aquellos que por no dedicar una pequeña parte de su tiempo y dinero a valorar y diseñar la idea, ahora tienen que echar el cierre o acometer inversiones para suplir los errores de salir "con el paso cambiado".

En definitiva; mi consejo es que apliquen las pautas de comportamiento del sector de la construcción a la puesta en marcha de su proyecto empresarial. Primero diséñenla y solo cuando estén todos los planos bien trazados, pasen a hacerla realidad.

Un cordial saludo

Juan José


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